Viaje a EEUU, día 2

5 de Agosto de 2004

Después de dormir profundamente, dado que estábamos agotados por el largo y fantástico viaje del día anterior, nos levantamos, creo recordar que no muy tarde, y salimos a explorar la zona, dado que cuando llegamos la zona estaba como la boca del lobo.

Enfrente del motel, cruzando la carretera, había un centrillo comercial de estos abiertos (ver esquemilla), con locales a pie de calle, que incluía un Mc Donald's, así que desayunamos ahí. Cometí el tremendo error de pedir café. Un consejo: a no ser que sea en Starbuck's, NO TOMÉIS CAFÉ en USA. Es horrible.





Nos enteramos de dónde podíamos alquilar un coche cerca, y mientras parte del grupo iba de compras a por provisiones a un súper, mi hermano y yo entramos en una papelería (me pierden) donde compré un par de cachivaches y una tarjeta telefónica.

Otro consejo, aunque me esté adelantando un poco: No sé ahora, pero en 2004, si tenías un móvil español (o de donde sea) y llamas con una tarjeta telefónica ya pagada de USA, te cobran de todas formas el roaming... no sabéis el susto que me llevé cuando ví la factura del móvil....

Luego llegaron los del alquiler de coches (qué majos, que venían a recogernos para llevarnos a la central) y nos llevamos un Ford Focus SE (más largo que el europeo). Pasamos por el motel a recoger las cosas y... ¡a la carretera!

El resto del día pasó en la carretera, en el coche metidos y en gasolineras. O casi. Paramos un par de veces en New Jersey, para comprar verduras en unos puestecillos muy monos que hay en casas cerca de la autopista, y a comer (ver más abajo).

La verdad es que el país es precioso, por lo menos la costa este. Es parecido al norte de Europa, todo verde, con las carreteras rodeadas de bosque.

Hicimos una parada para comer en Baltimore, en la zona del puerto (lo de comer es una manera de hablar, porque eran las seis de la tarde). La verdad, sé que la ciudad tiene mala fama, pero a nosotros esa parte nos encantó. Dimos una vuelta por todo el paseo marítimo en busca de un restaruante de "seafood" que recordaba mi tía de una vez que estuvo, pero no lo encontramos (hacía 12 años de eso), la zona estaba muy cambiada.

Al final mi hermano se tomó un perrito en un local al lado del Hard Rock Café de Baltimore, y nosotras comimos en un restaurante (a mi hermano no le gusta el marisco ni similares).

Por cierto, resulta que en el restaurante no entramos por la puerta, como las personas normales, si no que entramos por la terraza y nos sentamos directamente... al rato apareció una camarera un poco alucinada preguntándonos si nos podía ayudar en algo, a lo que respondimos que si es que había que comer dentro. Si respuesta (literal, lo tengo escrito) fué 'Well, actually YES, but it's OK'

Me pedí un sandwich de cangrejo tradicional. Es un sandwich de una especie de albóndiga de carne de cangrejo que estaba delicioso, todavía se me hace la boca agua... (aquí he de confesar que me encanta disfrutar de la comida y cocinarla, así que haré mención a lo largo del viaje de los platos que me encantaron. Y otra confesión: la comida estadounidense, pero comida de verdad, me sorprendió gratamente. No sólo tienen hamburguesas, pizza y perritos)

Y de nuevo a la carretera. Esa noche dormimos en Virginia, en un motel llamado Econo Lodge. Estaba diluviando, y teníamos una rana al lado de la puerta de nuestra habitación.
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